Centro de Investigación y producción de biomasa

El proyecto se ubica en la antigua central térmica de Aliaga que se rehabilita como centro de investigación y producción de biomasa.

El proyecto reinterpreta la memoria energética del edificio desde una mirada contemporánea, vinculando patrimonio industrial, energías renovables y paisaje interior. La intervención transforma la central en un jardín habitado, donde vegetación, investigación y producción conviven dentro de la estructura existente.

El proyecto se ordena mediante una sucesión de bandas que reinterpretan la estructura de las antiguas naves y organizan programa, recorridos y vegetación.

La vegetación atraviesa el edificio y transforma la central en un jardín interior, diluyendo los límites entre espacio construido y paisaje.

El jardín se desarrolla en dos estratos: especies arbóreas en el nivel superior y en el inferior, especies arbustivas.

El proyecto se sitúa en el entorno de la antigua central térmica de Aliaga, edificio de fuerte presencia industrial inserto en un paisaje abierto y marcado por la infraestructura energética.

La intervención no se limita al volumen construido, sino que extiende sus trazas hacia el exterior mediante una ordenación paisajística vinculada a la geometría de las naves existentes.

Las bandas vegetales organizan el acceso, acompañan los recorridos y construyen una transición progresiva entre el territorio, el edificio rehabilitado y los nuevos usos del centro.

De esta forma, el emplazamiento deja de entenderse como un perímetro exterior y pasa a formar parte activa del proyecto, reforzando la relación entre patrimonio industrial, paisaje y producción energética.

La selección vegetal responde tanto a la creación de una atmósfera interior como a la producción experimental de biomasa. Especies como el bambú, el cardo, la caña común, la morera, el pino, el sauce energético, la paulownia o el álamo híbrido se introducen como materia de estudio, cultivo y transformación energética.

De esta forma, el edificio deja de ser únicamente un contenedor rehabilitado para convertirse en un paisaje técnico y vegetal. Cada planta incorpora distintos grados de cultivo, investigación y recorrido, haciendo visible el ciclo completo entre crecimiento, producción y aprovechamiento energético.

El alzado mantiene la presencia monumental de la antigua central térmica, conservando su identidad industrial y reforzando la lectura del edificio existente como soporte principal de la intervención.

La sección revela cómo el interior de la nave se transforma en un paisaje habitado, donde los árboles, los cultivos y los nuevos volúmenes conviven bajo la estructura original.

La intervención introduce estructuras ligeras y sistemas desmontables que se diferencian de la construcción original, generando un diálogo entre la arquitectura industrial preexistente y los nuevos usos del centro.

Las chimeneas existentes se integran en la nueva estrategia técnica del edificio, funcionando como parte del sistema de ventilación y extracción vinculado a la producción de biomasa.